En mayo de 2026, el operador de la red de transporte francesa había reservado casi 18 gigavatios de capacidad de conexión para unos 80 proyectos de centros de datos, frente a aproximadamente 5 GW para 40 proyectos a finales de 2024. El rápido crecimiento de esta cola de proyectos de RTE muestra la escala de los planes de los promotores. No mide la electricidad que se consume ahora.
La distinción importa mientras Francia decide dónde pueden conectarse los nuevos centros y cómo contabilizar sus efectos ambientales. Un informe de la comisión del Senado aprobado el 16 de septiembre pide agilizar las conexiones para instalaciones de IA y, a la vez, reforzar la medición ambiental. Ambos objetivos dependen de saber qué proyectos llegan a operar y cuánta electricidad consumen realmente.
El gran cambio
- Qué ha cambiado: La capacidad de transporte reservada en Francia para proyectos de centros de datos pasó de unos 5 GW a finales de 2024 a casi 18 GW en mayo de 2026. La red debe planificar solicitudes cuyo uso final es incierto.
- Por qué importa: Reservar una conexión puede influir en la planificación de la red años antes de que un edificio esté completamente equipado. Para evaluar una propuesta de infraestructura, residentes y responsables públicos necesitan conocer la demanda prevista durante la operación y los efectos locales, no una cifra nacional de reservas presentada como consumo actual.
- Qué conviene observar: La cola de proyectos de RTE, las puestas en servicio y la carga medida mostrarán qué parte de la capacidad se convierte en demanda. Las normas de información vigentes en Francia y el estándar de divulgación sobre IA propuesto por el Senado abordan una carencia relacionada: los datos eléctricos de una instalación, por sí solos, no permiten identificar la proporción utilizada por la IA.
Tres cifras distintas
Un gigavatio mide potencia: cuánta electricidad podría demandar una conexión en un momento dado. Un teravatio-hora mide la energía consumida a lo largo del tiempo. Para convertir la capacidad nominal de una conexión en consumo eléctrico anual habría que suponer qué proyectos se abren, cuándo lo hacen y con qué intensidad operan. RTE dice que su cifra de 18 GW es capacidad reservada para proyectos. La empresa prevé que algunos proyectos anunciados no salgan adelante y que otros aumenten su consumo gradualmente.
RTE estima que los centros de datos existentes en Francia consumen unos 10 TWh al año, alrededor del 2 % del consumo eléctrico anual del país. Dice que solo ocho centros están conectados directamente a su red de alta tensión, con una potencia de conexión conjunta de 800 MW; la mayoría de las instalaciones existentes se conecta a redes de distribución. Estas cifras abarcan el sector de los centros de datos, incluidos la nube, el almacenamiento y otros servicios informáticos, no solo la IA.
La base de comparación también es incierta. Un estudio estadístico del Gobierno publicado en julio identificó 471 centros de datos grandes que consumieron 4,3 TWh en 2024. Al incluir instalaciones más pequeñas, estimó un total de entre 4,3 y 6 TWh para la Francia metropolitana ese año. Los aproximadamente 10 TWh de RTE son una estimación sectorial más reciente, mientras que el estudio gubernamental se basa en el consumo identificado en 2024 y una estimación de las instalaciones pequeñas. Las cifras publicadas corresponden a fechas y métodos distintos, y los documentos examinados aquí no las concilian. Ninguna es una lectura de contador de la cola de 18 GW.
RTE ofrece una observación más acotada sobre la evolución de las nuevas conexiones. Según la empresa, los centros conectados a su red durante los últimos dos o tres años utilizan actualmente, en promedio, alrededor del 20 % de la potencia que solicitaron. El operador informa que los promotores prevén un despliegue gradual durante 10 a 15 años. Ese 20 % describe un subconjunto de centros conectados recientemente y en una etapa concreta; aplicarlo a todos los proyectos pendientes produciría una estimación nacional de carga inventada.
La cuestión de planificación que plantea la cola
El informe del Senado recomienda dar prioridad a las conexiones de centros de datos de IA y sustituir el criterio de RTE de «por orden de llegada» por «primero, los que estén listos». Su objetivo declarado es retirar de la cola los proyectos que ocupan un puesto sin avanzar. La recomendación reconoce un problema de planificación detrás de la cifra de capacidad: reservar un lugar sigue estando a varios pasos de tener una instalación operativa. Es una propuesta, no una norma de conexión aprobada.
La previsión de RTE para 2030–2035 sitúa el consumo eléctrico de los centros de datos en 15–20 TWh en 2030 y 23–28 TWh en 2035, bajo una trayectoria de descarbonización rápida. El operador supone expresamente que algunos proyectos anunciados no se materializarán y que las instalaciones operativas aumentarán su consumo con el tiempo. El estudio de escenarios de enero plantea otra pregunta: cómo podría evolucionar el consumo eléctrico atribuible a la actividad digital francesa en instalaciones ubicadas en Francia y en el extranjero. Su escenario tendencial llega a 3,7 veces el nivel actual en 2035, y casi dos tercios del consumo de ese escenario se producirían en el extranjero. Son trayectorias modelizadas con límites distintos, no una demanda futura observada ni cifras que deban sumarse.
Medir el efecto ambiental
La capacidad de conexión no revela el consumo eléctrico anual de una instalación, su captación de agua para refrigeración, sus emisiones ni la proporción de cargas de IA frente a otras tareas. Las normas francesas de información para centros de datos exigen que los operadores con una potencia informática instalada igual o superior a 500 kW notifiquen indicadores como la energía total, el agua captada y el calor residual reutilizado. El ministerio señala que los informes individuales enviados a la plataforma europea pueden ser confidenciales. La información de cada instalación ayuda a seguir su funcionamiento, pero no atribuye por sí sola su huella a los servicios de IA.
El informe del Senado, con 16 recomendaciones, afirma que los datos ambientales sobre IA siguen siendo incompletos. Propone que el regulador francés de las telecomunicaciones defina qué datos ambientales deberían publicar los proveedores de modelos de lenguaje y pide un método europeo común para evaluar los modelos grandes. Son recomendaciones, no divulgaciones que ya estén disponibles para comparar modelos. El informe también busca acelerar las conexiones y mejorar el desempeño ambiental de los centros de datos, imponiendo ambas exigencias a una misma expansión.
En una columna de opinión del 27 de septiembre, el periodista de Le Monde Stéphane Foucart sostiene que la atención a catástrofes hipotéticas causadas por la IA distrae de sus costes ambientales y sociales. Su argumento es una perspectiva sobre por qué conviene examinar esos costes; los datos anteriores sobre la cola, las estimaciones de consumo y las normas de información proceden de los registros oficiales citados. BIG CHANGE no midió el consumo de ningún centro de datos ni calculó la proporción atribuible únicamente a la IA. La comparación útil será entre la capacidad reservada, las conexiones completadas y el consumo declarado a medida que se actualicen esos registros.
Fuentes y lecturas adicionales
- RTE, «Les data centers en chiffres clés». El operador francés de transporte eléctrico presenta la cola de proyectos de mayo de 2026 y de finales de 2024, su estimación sectorial actual, el uso de las instalaciones conectadas recientemente y su trayectoria condicional para 2030–2035. Sus valoraciones sobre políticas son propias; la cola no es una carga medida.
- Senado francés, informe n.º 949, 16 de septiembre de 2026. El informe aprobado por la comisión expone 16 recomendaciones sobre conexiones, desempeño ambiental y medición de la IA. Las recomendaciones no establecen políticas promulgadas ni consumo futuro medido.
- Servicio estadístico francés, «La consommation d’électricité des data centers en 2024», 2 de julio de 2026. Identifica un consumo de 4,3 TWh en 2024 en 471 instalaciones grandes y estima un total de 4,3–6 TWh al incluir las más pequeñas. Su alcance temporal y método difieren de la estimación más reciente de RTE.
- ADEME, «Consommation électrique des data centers: 5 scénarios pour demain», enero de 2026. Describe futuros modelizados e incluye el consumo eléctrico de la actividad digital francesa en instalaciones situadas fuera del país. Sus escenarios no son mediciones de consumo ni equivalen directamente a la trayectoria de la red francesa de RTE.
- Ministerio francés para la Transición Ecológica, normas de eficiencia energética para centros de datos, actualización del 4 de mayo de 2026. Explica el umbral de información, los indicadores de energía, agua y calor, y la confidencialidad de los informes individuales enviados a la UE. No proporciona un total de consumo exclusivo de la IA.
- Stéphane Foucart, columna de opinión de Le Monde, 27 de septiembre de 2026. Una perspectiva sobre la atención a los costes ambientales y sociales de la IA; no se usa como fuente factual de las cifras de red y electricidad.



